Epigenética (Visión Holística)
10 de agosto de 2024
Aprende con este excelente podcast con el Dr. Goosen sobre epigenética, desde una visión holística de la salud.
Resumen ejecutivo
El Dr. Goosen —microbiólogo y especialista en medicina funcional— plantea que la salud depende de cuatro pilares: comida, hormonas, toxinas y traumas. Este último es el eje central de la conversación: explica cómo el trauma no es solo una cuestión emocional, sino epigenética, es decir, heredable. Cita el estudio clásico en el que se condicionó a ratones a asociar el olor de flor de cerezo con una descarga eléctrica, y cómo esa respuesta de estrés se transmitió —e incluso se amplificó— hasta la cuarta generación de descendientes que nunca recibieron la descarga. La buena noticia: esa carga epigenética se puede revertir con nutrición, suplementación, ejercicio y sueño adecuado.
Comparte también la historia que lo llevó a este camino: su hermana Gabi, diagnosticada con cáncer de útero, decidió priorizar cambios de alimentación y suplementación por sobre la radioterapia convencional (que no toleró), sosteniendo el proceso con la certeza de que esos cuatro pilares la llevarían a sanar.
Entre los puntos más concretos que deja el episodio:
- El mito del colesterol: el consenso de que el colesterol es dañino nace de un estudio de los años 60-70 financiado por la industria del cereal —“muy buen marketing, muy mala ciencia”—, ignorando que países como Francia, con colesterol alto por dieta rica en grasa animal, tenían de las tasas más bajas de enfermedad cardiovascular, diabetes y obesidad del mundo.
- Ayuno: ayuda a que las células cancerígenas —que dependen de un consumo constante de azúcar— reduzcan su metabolismo, con potencial preventivo y terapéutico.
- Vitamina D: la clave no es estar dentro del rango “normal” de laboratorio (30-150), sino apuntar a más de 85 ng/ml, nivel en el que empieza a observarse reversión de procesos inflamatorios y mejor respuesta inmune. Se obtiene de huevo, hígado y grasa láctea (kéfir, yogur griego), además de sol y suplementación.
- Microbiota intestinal: determina en buena parte las intolerancias alimentarias —incluida la celiaquía, que según su experiencia clínica puede atenuarse significativamente al mejorar la flora intestinal— y se fortalece con alimentos probióticos (kéfir, chucrut, kimchi, kombucha) introducidos de forma gradual.
- Hábitos diarios: retirar cereales y harinas, comer hasta tres huevos al día (con yema), dormir temprano evitando luz azul nocturna, ayuno intermitente nocturno (cenar liviano o nada, para que el cuerpo destine sus recursos a reparación en vez de digestión), y gestión activa del estrés —su propia rutina incluye ducha fría, respiración consciente e infusiones antiinflamatorias.
Cierra con un mensaje central: ningún diagnóstico es mala suerte, sino la acumulación de años de decisiones y exposiciones — y ese mismo camino, recorrido en sentido inverso, es el que lleva de vuelta a la salud.